Durante el último cuarto del siglo XX, se produjo un importante cambio en el pensamiento de la sociedad occidental; una sociedad sedienta de justicia e igualdad.

Este cambio en la sociedad, afectó directamente a la forma de crear; una forma de crear que empezó a verse modificada a partir de los años 60; una forma de crear que rechazaba la estética modernista imperante hasta la fecha; una forma de crear que hizo tambalear los cimientos del Good Design; una forma de crear que, a fin de cuentas, se conoce como posmodernismo.

El posmodernismo, precisamente, abarcó diferentes y variados movimientos artísticos que afectaron a artes como el diseño, la arquitectura o el diseño gráfico. El auge del posmodernismo y la llegada de las nuevas tecnologías, influyeron, principalmente, en el diseño gráfico de los 80, marcando el cambio más importante en la historia de esta forma de hacer arte.

 

Cuadro con diseños de William Longhauser

Cuadros con diseños de William Longhauser enmarcados con una moldura contemporánea en plata con fondo negro, efecto rayado (ref. 542-X41)

 

El diseño gráfico estadounidense de los años 80

En 1980, el diseño gráfico de San Francisco, destacó especialmente convirtiéndose en todo un referente geográfico del panorama.

Los diseñadores pertenecientes a la denominada Escuela de San Francisco, sentían una predilección especial por las texturas, los juegos de color y las figuras geométricas. La funcionalidad de la creación pasa a ocupar un papel secundario para centrarse en la búsqueda del placer visual, dando forma a un estilo de diseño extravagante con vocación decorativa.

Sus innovaciones en cuanto al uso del color y de la forma, marcarían para siempre la historia del diseño, dando vida a diseñadores gráficos tan destacados como William Longhauser, famoso por su cartel de la exposición de Michael Graves de 1983; un cartel que, por sí mismo, se convertiría en un diseño posmoderno influyente.

 

Cuadro cartel de la exposición Michael Graves de 1983 de William Longhauser

Cartel de la exposición Michael Graves de 1983, realizado por William Longhauser, enmarcado con una moldura contemporánea plateada (ref. 422-016)

 

Paralelamente, en Nueva York, se popularizaría el diseño retro y el diseño vernáculo caracterizados por un creciente interés por el pasado. Los diseñadores enmarcados en estos movimientos, sentían una gran fascinación por las tipografías excéntricas de los años 20-30 y por los elementos más característicos de estilos como el Art Noveau o el Art Decó.

Paula Scher fue una de sus principales impulsoras cuyo diseño se convertiría en todo un fenómeno nacional en 1985.

 

Diseños retro de Paula Scher

Diseños de Paula Scher enmarcados con una moldura de madera de la colección contemporánea, en color amarillo y rosa

 

El diseño gráfico italiano de los años 80

No podemos hablar del diseño gráfico de los años 80, sin hablar del Grupo Memphis; quienes en 1981 se convertirían en una de las mayores influencias en la historia del diseño.

Dirigido por Ettore Sottsass, su trabajo se basaba en el uso de la geometría y las formas orgánicas, los colores llamativos, la fusión de texturas y las alusiones a movimientos como el Pop Art, el Art Decó o el futurismo Kitsch.

Sus innovadores y atrevidos diseños, conseguirían dar vida a todo un movimiento vibrante, excéntrico y ornamental, que haría tambalear los cimientos del Good Design y replantearse el concepto de funcionalidad.

El impacto del Grupo Memphis ha sido tal, que a día de hoy sigue inspirando a las nuevas generaciones de diseñadores e, incluso, decoradores.

El diseñador belga Tim Colmant, es un claro exponente de esta forma de hacer diseño. Las líneas onduladas y los colores pastel caracterizan sus diseños, protagonizados, en su mayoría, por sus abstractos y divertidos patterns geométricos. 

 

Diseños actuales inspirados en el Memphis Style by Tim Colmant

Diseños actuales inspirados en el Memphis Style by Tim Colmant enmarcados con una moldura contemporánea en color negro (ref.477-W32)

 

El diseño gráfico español de los 80

Durante los años 80, España vivió uno de sus movimientos contraculturales más importantes conocido como la Movida Madrileña.

España sufría un retraso cultural importante respecto al resto de países de Europa. La llegada de la democracia lo cambiaría todo impulsando un cambio cultural y social marcado por la libertad de expresión.

Empezaría una época de transición marcada por la música punk, las noches locas, la moda atrevida y el arte más transgresor, que marcaría lo que conocemos como la Movida Madrileña; un movimiento que aunque surgiría en Madrid, pronto llegaría a algunas de las ciudades más importantes de España.

La ebullición cultural que invadía todos los estratos de la cultura y el arte, pronto daría pie a una nueva figura conocida como diseñador gráfico.

La figura del diseñador gráfico se popularizaría tanto, que se pondría de moda el ¿diseñas o trabajas?. La explosión y la euforia creativa de la década, conseguirían que el diseño gráfico español viviera uno de los mejores momentos de su historia.

De esta época, son algunos de los más grandes diseñadores gráficos españoles, como Javier Mariscal, cuyo estudio se convertiría en un referente en la vanguardia del diseño; o Alberto Corazón, considerado como el más importante diseñador gráfico español del siglo XX.

 

Diseños de Javier Mariscal

Diseños de Javier Mariscal enmarcados con una moldura contemporánea color plata perteneciente al perfil 211