A veces las cosas más sencillas son las que más impactan, y en arte e interiorismo, en concreto a la hora de enmarcar cuadros, el mejor ejemplo es el paspartú. Este sencillo trozo de cartulina (u otros materiales) entre la imagen y el marco tiene tantas utilidades y posibilidades de uso creativo que, literalmente, puede transformar un espacio.

Y es que, aunque tiene una clara función de protección de la obra y sus bordes, sus contrastes de anchura y color con la moldura y la propia obra permiten crear contrastes, claroscuros, enfoques y matices tanto para el cuadro como para la estancia en la que lo cuelgas.

Hemos hablado ya sobre las características más técnicas del paspartú. Hoy lo que queremos darte son 10 ideas para enmarcar cuadros aprovechando las posibilidades visuales y estéticas del paspartú. ¡Seguro que podrás sacarles partido en casa! Si quieres conocer qué tipos de molduras para cuadros son los más populares no te pierdas nuestro anterior post.

 

1- Marcos estrechos con paspartú ancho

Una de las disposiciones más clásicas, que siempre es efectiva. Un marco delgado permite hacer una transición sencilla pero eficaz entre la obra y el color de la pared, y la anchura del paspartú permite a la obra respirar y gozar de plena autonomía respecto a esos colores del entorno.

 

Marco estreco y paspartu ancho

Moldura Ref. 001-000

 

2- Marcos anchos con marialuisa

“Marialuisa” es otro de los nombres con los que se conoce el paspartú, posiblemente nacido en los años 40 del siglo pasado, cuando en Francia se extendió la costumbre de “nombrar” algunos objetos por personajes famosos. Haría referencia a la segunda esposa de Napoleón, María Luisa, cuyos retratos son de los primeros en los que se ve ese espacio liso entre la obra y el marco.

En cualquier caso, cuando hoy hablamos de marialuisa nos referimos a un paspartú de madera. Esta doble combinación con moldura de madera es idónea para enmarcar cuadros clásicos, óleos, acuarelas, y demás pinturas.

 

Paspartú

Moldura de madera Ref. 012-W40 - Marialuisa Ref. 322-4870

 

3- Obras pequeñas con paspartú desproporcionadamente grande

¿Cómo enmarcar cuadros pequeños, o fotografías tamaño postal? Pues un sistema fantástico es utilizar un paspartú desproporcionado, exagerado a propósito. Hablamos de 15 cm de ancho como mínimo. ¿Qué conseguimos con esto? Pues crear un potentísimo foco de atención. Ese inmenso espacio liso entre el marco y la obra aumenta su importancia y multiplica su valor de forma proporcional a la anchura del paspartú.

 

Enmarcar con paspartú

Moldura Ref. 275-163

 

4- Paspartú oscuro con obras oscuras

Esta combinación es algo más extrema, más arriesgada… y exageradamente elegante. Es fantástica para estilos en clave baja tipo Nocturne, donde los tonos oscuros son los protagonistas. Las obras enmarcadas se integran en el entorno, destacando pero sin romper la tónica con un exceso de luminosidad.

 

Paspartu oscuro

Moldura Ref. 603-510

 

5- Paspartú claro con obra clara

En el otro extremo, tenemos la combinación de paspartú claro con obras claras. Ésta es la opción para la máxima luminosidad. Una fórmula ideal para espacios que aspiren a la neutralidad, y perfecta para enmarcar bocetos o ilustraciones, así como fotografías en clave alta.

 

Paspartú blanco

Moldura Ref. 685-A09

 

6- Paspartú claro con obra oscura

Ésta es la opción perfecta para enmarcar imágenes muy oscuras, minimalistas y monocromáticas, que necesitan mucho contraste para poder destacar en la pared. El espacio en blanco separa las tonalidades del entorno y concentra el foco visual en la oscuridad de la pieza, proporcionándole así el protagonismo que necesita.

 

Paspartú blanco con obra oscura

Moldura Ref. 611-326

 

7- Paspartú oscuro con obra clara

El contraste inverso al anterior: rodear de oscuridad una obra de bases blancas o muy claras. Con esta combinación se crea un efecto óptico de túnel, una ventana a un más allá en el que la obra brilla y destaca muchísimo. Es, sin embargo, una fórmula a contracorriente, y que para mantener su efecto necesita usarse de forma moderada, incluso individual.

 

como enmarcar con paspartu

Moldura Ref. 672-501

 

8- Paspartú de color

Ésta es sin duda una de las combinaciones más arriesgadas: el paspartú adquiere protagonismo, y no sólo crea espacio extra alrededor de la obra, sino que se integra y forma parte de la misma renovándola y ampliándola.

Es una opción muy interesante en espacios monocromáticos para añadirles un chispazo de color que sacuda y revitalice el espíritu. Casa bien con obras abstractas o geométricas, y también es fantástico para enmarcar ilustraciones infantiles.

 

Paspartú de colores

Moldura Ref. 626-501

 

9- Paspartú doble

Esta fórmula, ideal para obras de tamaño medio y pequeño, consiste en superponer un paspartú sobre otro, en el mismo color o jugando con los tonos según la imagen o el efecto deseado. Se crea así un doble foco que revaloriza la obra de forma similar a la idea nº3, con el grado añadido de la textura y la profundidad que se crea con el doble paspartú.

Esta sensación visual puede amplificarse introduciendo cartón pluma entre los dos paspartús, una variante que es el paspartú con efecto 3D, que acentúa así la sensación de volumen y tridimensionalidad que tira y arrastra la mirada de cualquiera que se ponga delante.

 

Enmarcar con paspartú

Moldura Ref. 022-550

 

10- Paspartú creativo

Ni la moldura ni el paspartú tienen por qué conformarse con acompañar a la obra. Como en el caso del paspartú de color, también pueden ampliar la obra y darle un nuevo sentido artístico. En eso consiste el paspartú creativo: en envolver la obra con una creatividad lograda con la combinación de formas suaves o geométricas en el paspartú.

 

Paspartú creativo

Moldura de madera Ref. 659-501

 

Este tipo de enmarcación con paspartú exigen un estudio acertado de la obra y un diseño acorde. ¡No dudes en contactarnos y consultarnos sobre los modelos de molduras de madera disponibles!