La semana anterior empezamos a adentrarnos en las tendencias de diseño para este 2018 a partir de los ejes en que se mueve y moverá la sociedad global en esta época de confusión, transición y frontera. Pero ha llegado el momento de entrar a fondo en cómo afectará eso al interiorismo y a las decoraciones que vienen a imponer su ley esta primavera/verano de 2018.

 

Inspiración Slow Design

Imágenes vía Pinterest

 

Y vamos a empezar lentos. Pero siempre mirando hacia el futuro.

Os presentamos Slow Futures.

Un tendencia que imagina lo que está por venir, partiendo del recuerdo del pasado.

Estas son sus principales claves:

 

El mañana es eterno: fusión entre artesanía e innovación

La industrialización masiva ha perdido prestigio. Demasiada contaminación, demasiada homogeneización entre personas. Cuando en cada casa hay una alfombra que dice “república independiente de tu casa”, sabes que ni eres independiente ni diferenciable de tu vecino con el que puede unirte algo, o no.

Dentro de la masa, las nuevas tecnologías nos empujan hacia la personalización de productos y experiencias, y esto se refleja en Slow Futures recuperando el valor de la artesanía y potenciándolo mediante esa tecnología. Revalorizamos el concepto de “hecho a mano”, que hoy tanto puede significar tanto un tallado artesanal de la madera como un diseño único de impresión 3D.

 

Artesanía y tecnología

Imagen vía: Revista AD - Moldura Ref. 275-163

 

Contacto, texturas y textiles

Las tendencias decorativas de los años anteriores caminaban en la dirección de la exploración de las texturas. Hablamos de decoraciones que no son sólo visuales sino táctiles. A formas y colores se le suma el placer de acariciar las vetas de la madera natural o el rugoso de una pared terrosa. A las sensaciones que transmiten los textiles.

Todo esto se ha concentrado en Slow Futures como resultado de la tecnología: en una era en que podemos comunicarnos con cualquiera que no está presente, los humanos sentimos una pulsión visceral hacia el contacto y la caricia.

Slow Futures responde a esta pulsión con compensación. Apostamos por la exploración de los nuevos textiles y sus texturas, por hacer de los interiores una experiencia sensorial que vaya más allá de lo que ya obtenemos mediante una pantalla.

 

Textiles en interiorismo para el 2018

Imagen vía Dulux - Moldura Ref. 534-W99

 

Elogio del aburrimiento mediante el color

En la era de la información frenética y el entretenimiento sin fin, hemos perdido la capacidad de quedarnos un rato quietos, callados, mirando al techo, aburriéndonos. Slow Futures reivindica el valor del aburrimiento: las mejores ideas han surgido siempre de mentes que, sin nada que hacer, empezaron a imaginar. El exceso de estímulos paraliza la creatividad, todos necesitamos el momento de quietud que nos permita sintetizar y procesar esos estímulos.

Para lograr este efecto utilizamos el color: tierra, calizas, arenas… una paleta en la que las diferencias son sutiles, como esta que te proponemos desde Molduras Hergón:

 

Tendencias en decoración 2018

Imagen vía: Estilos Deco - Moldura Ref. 520-W77

 

Estos colores están pensados para envolvernos y suavizar estridencias y destacados en nuestro interiorismo, creando un entorno cálido pero neutro, en el que podamos encerrarnos, aburrirnos… y pensar y crear con libertad.

 

Minimalismo rústico

El exceso de estímulos contemporáneo es el eco intelectual del exceso de productos materiales traídos por la industrialización.

Por eso el minimalismo vuelve año tras año: igual que queremos reducir estímulos y aburrirnos para crear, queremos desprendernos de todos los objetos superficiales y quedarnos con lo auténtico. Para vivir.

La felicidad y la plenitud provienen de la sencillez. Slow Futures, pues, propone volver a las esencias, despejando los espacios y ocupándolos solo con los muebles imprescindibles, en un estilo rústico que conecta con el pasado y se adapta al futuro aceptando encima marcos electrónicos, espejos OLED inteligentes, o portátiles de última generación.

 

MInimalismo y naturaleza son las tendencias para este 2018

Imagen vía: Yo Universe Studio - Moldura Ref. 218-162

 

Simplicidad práctica

Las tendencias globales en interiorismo han evolucionado estos últimos años en un camino hacia la sencillez que tiene un hito en Slow Futures.

En el otro extremo del barroco, nos deshacemos de todo ornamento buscando formas más simples y funcionales. Extremadamente funcionales. ¿Para qué sirve un mueble si no es para darle uso? Han de ser prácticos y han de ser atemporales: así es como consiguen permanecer en el tiempo.

 

Diseño funcional

Imagen vía Dulux - Moldura Ref. 218-167

 

Tecnología adaptable

En la misma búsqueda de funcionalidad atemporal, la tecnología hace los muebles adaptables, capaces de dar respuestas múltiples a necesidades múltiples con un objeto único. Slow Futures vive de sillas convertibles, habitaciones transformables, sofás modulables, mobiliario con capacidad de cambiar y adaptarse a las novedades familiares y a la transformación del propio usuario.

 

Eco interiores

A nivel de materiales, todo lo expuesto arriba converge en el mismo punto: la sostenibilidad. Del diseño, de la vida, del entorno.

Buscamos objetos y muebles perdurables, casi eternos, y la tecnología de materiales trabaja en esa dirección apostando por la calidad frente a la cantidad. Y también en un reaprovechamiento de esa cantidad desechada. Reciclaje, reconversión, mutación. La tecnología no tiene por qué ser enemiga de la ecología: puede ser su salvación.

 

Eco interiorismo tendencias en decoración de interiories 2018

Imagen vía Nomad Bubbles - Moldura Ref. Z07-X50

 

Si seguiste las tendencias del año pasado seguro que has detectado muchos tics que permanecen en Slow Futures. Porque el interiorismo no es capricho estético: es la respuesta del diseño a la realidad social que la crea. Y esta tendencia busca crear interiores-burbuja, en los que podamos examinarnos por dentro y convivir con nosotros mismos, reflexionando sobre lo que quedó atrás y creando lo que ha de venir después.