A finales del siglo XX y principios del XXI surgió una nueva tendencia de diseño fruto de la pujante sociedad de la información: el maximalismo. Un estilo que, como su nombre indica, funciona de forma opuesta al minimalismo. No busca el “menos es más”, sino “más y más y más”. Es un arte esponja, que abarca toda expresión artística y cultural, y que no pone límites a las posibilidades del interiorismo.

 

Si eres un espíritu creativo y pionero, y cabalgas los excesos de información, estímulo y color del mundo contemporáneo… el maximalismo es lo tuyo. Aquí tienes sus claves principales.

 

La textura como ornamento

En este estilo el volumen tiene una importancia extraordinaria, la textura se convierte en un ornamento en sí misma, ayudando a crear espacios de luces y sombras, efectos tridimensionales y profundidades sugerentes.

Esto vale para el mobiliario, para los elementos decorativos, y muy especialmente para las molduras. El maximalismo no es el estilo para las molduras finas, lisas y negras: hay que apostar por molduras gruesas, muy ornamentadas, casi barrocas.

 

Busca texturas con volumen en el mobiliario, y sobre todo, en las molduras, para conseguir profundidades sugerentes

Imagen vía Style Carrot - Moldura Ref. 317-R61

 

El exceso es protagonista

Si eres una persona sencilla y discreta, este estilo no es para ti. El maximalismo es una respuesta decorativa para personas extravagantes, que no le hacen ascos a los excesos, y que se sienten cómodas en espacios recargados.

El maximalismo es muy interesante no sólo para interiorismo privado o doméstico, sino para interiorismo de restaurantes, bares y locales de ocio, ambientes ideales para mostrar una personalidad fuertemente artística y teatral.

 

El maximalismo es una tendencia decorativa extravagante, así que trata de construir espacios recargados

Imagen vía Emily Henderson - Moldura Ref. 160-071

 

Iluminación teatral

Esa teatralidad inherente al maximalismo se trabaja también con las luces. No te conformes con una simple luz general: debes aprovecharla para crear juegos de luces y sombras, proyectándola sobre objetos texturizados, o creando focos de atención… en definitiva, jugar con la iluminación espacial y secundaria para crear un ambiente de puesta en escena.

 

Compón juegos de luces y sombras para crear toda una puesta en escena teatral

Imagen vía Architectural Digest - Moldura Ref. 303-501

 

Materiales nobles

La teatralidad y el exceso son el campo de batalla predilecto de los materiales nobles. En el maximalismo toman protagonismo los cristales, la piedra, el mármol, las maderas selectas, y sobre todo los metales: bronce, plata y oro para reflejar destellos de la iluminación y deslumbrar con su opulencia.

 

Este principio se puede aplicar tanto al mobiliario, como a accesorios y lámparas, y también en las molduras.

 

La piedra, el mármol, las maderas y los metales deslumbrarán en tu nueva decoración maximalista

Imagen vía Dining Room Ideas - Moldura Ref. 059-000

 

Textiles pesados

Lo mismo que aplicamos en iluminación y materiales podemos aplicarlo a los textiles. Buscamos nobleza, exceso, teatralidad, y esos no son los valores del lino ni de las cortinas ligeras o traslúcidas, que transmiten más bien ligereza y frescura.

Lo que pide el maximalismo son tapicerías pesadas, bordados, terciopelos, estampados… Cortinas que caen a plomo hacia abajo, con filigranas y dibujos complejos e incluso imposibles, texturizadas. Y lo mismo va para la tapicería de los cojines, o de las sillas.

 

Aporta nobleza y teatralidad con tapicerías y cortinas pesadas, bordados y terciopelos

Imagen vía Boiserie & C - Moldura Ref. 520-W77

 

Combina corrientes

La sociedad de la información recibe inputs constantes por todos los frentes… y sabe manejarlos. De ahí surge el maximalismo, y de ahí surge una de sus claves, que es la combinación de corrientes estilísticas. El maximalismo lo asimila todo sin problemas. Puedes incluso reservar un espacio para el minimalismo, así de flexible es.

 

Haz uso de elementos de todas las épocas y todas las tendencias, no importa, ese es el mensaje. Desde una cómoda rococó a una mesa de despacho de diseño futurista. Objetos de decoración étnica en fondos industriales. Todo vale.

 

Todo vale en el maximalismo. Utiliza elementos de todas las épocas y tendencias a la hora de crear tus espacios

Imagen vía Vintage & Chic - Moldura Ref. 520-744

 

Libertad total

La comunión de los puntos anteriores nos lleva a este aspecto final: la libertad.

El maximalismo no está pensado para obedecer normas de estilo, ni para seguir patrones de forma estricta. Está pensado para sacar a relucir tu compleja personalidad, ¿y cómo vas a ponerle normas a tu personalidad?

No tienes que estresarte por conseguir un efecto: se trata de divertirse consiguiendo el efecto.

 

El maximalismo es, en esencia, plasmar tu personalidad en la decoración de tu casa

Imagen vía Greta Mae - Moldura Ref. 413-V38

 

No te dejes avasallar por el exceso de color, forma y volumen: el maximalismo es una tendencia que viene para quedarse. Se enmarca en el canto a la individualidad y a la difusión de fronteras que ya vimos que este año va a regirlo todo. Y de hecho, estilos como el Eclectic Collector del año pasado ya apuntaban justo en esta dirección.

 

Así que ya sabes: si no te da miedo la extravagancia ni el exceso, te va el espectáculo, y tienes una curiosidad insaciables por todas las formas, estilos y culturas, el maximalismo es lo que toca. ¡Saca a relucir tu auténtica personalidad!