Vivimos en aceleración perpetua. No podemos parar. Desde que abrimos los ojos nuestros días transcurren en un ir y venir de desplazamientos, trabajo, mensajes en la pantalla del móvil, consumo indiscriminado de noticias y series y novedades, todo a un gran ritmo, familia arriba y abajo… ¡STOP!

A veces, necesitamos tomarnos la vida con más calma. Y, ¿sabías que tu propia casa puede ayudarte en el empeño? Detente, date un tiempo para volver a apreciar tus cuadros y fotografías enmarcadas, bienvenidos al nuevo concepto de interiorismo: el Slow Home.

 

Las 8 claves Slow Home para una decoración que invite a la calma

La moda slow responde al flujo incesante de actividad e información al que estamos sometidos, y por tanto, es una respuesta que camina en dirección opuesta. Frente al fast food, sentarse a comer tranquilamente, degustando los platos y saboreando la conversación (slow food). Frente a la fast fashion de la moda industrializada, se alza la  slow fashion, una industria de moda sostenible, personalizada, exclusiva y de calidad.

En el campo del interiorismo, esa slow home bebe en parte del hygge danés (ese disfrutar del invierno en casa, con los tuyos) aplicándolo a los 365 días del año, y su misión es hacer de tu vivienda un espacio de calma y reposo, que invite a dejar de mirar el móvil durante unas horas y levante la vista hacia los cuadros de tu casa, hacia las ventanas, espejos, cortinas y hacia tu yo interior. Un lugar en el que despertar sea un momento agradable en vez del disparo de salida para tu estrés crónico.

 

La tendencia decorativa Slow Home nace como oposición a la prisa y al estrés actual

Imagen vía Glitter Guide - Moldura Ref. 823-Y33

 

Tranquilizar tu casa para tranquilizar tu mente. Sin prisas. Estas son las 8 claves del Slow Home que necesitas aplicar:

 

Paleta de colores relajantes

Slow Home transmite calma, en primer lugar, mediante los colores. La sensación visual que buscamos no es el impacto, sino la sensación de envolverte en una manta suave, por así decirlo.

Hablamos de tonos neutros, naturales, claros. Las gamas de blancos y grises adquieren una suave vida propia combinándolos con pasteles de diferentes intensidades: verdes, amarillos, celestes, todos ellos aportan matices.

 

Los colores pasteles, claros y naturales dominan esta tendencia para transmitir calma y una sensación acogedora

Imagen vía Estilos Deco - Moldura Ref. 005-R04

 

La sencillez como norma

La vida es lo suficientemente complicada como para complicarnos nuestra propia casa. Despeja espacios y deshazte de la acumulación. Plantéate si todos esos muebles, si todos esos objetos, realmente tienen una función o un sentido, o simplemente están ahí por inercia. Porque te parecieron útiles en su momento, o te los regalaron, o venían ya de tu anterior vivienda. Si ni los miras, ni los usas, es que seguramente sobran. Es mejor un gran cuadro enmarcado en una ancha moldura de madera que te haga conectar con tus emociones, que miles de láminas y postales que no te traigan ningún recuerdo.

 

Despeja los espacios de tu casa, deshaciéndote de aquellos objetos que ya no te dicen nada

Imagen vía Mi casa no es de muñecas - Moldura Ref. 217-162

 

Materiales naturales en tus muebles y cuadros

Los materiales naturales son los que mejor casan con la decoración slow. Por un lado, porque sus colores armonizan con la paleta cromática: el gris de la roca, el claro de la madera, los marrones de una piel… funciona incluso si rompes la regla de los colores pastel con el acento verde de una planta natural.

Por otro lado, el ritmo frenético contemporáneo tiene su antítesis psicológica en la naturaleza, que asumimos plácida y tranquila. Los materiales naturales nos acercan a esa naturaleza, y nos activan esa asociación.

Puedes jugar también al contraste, por ejemplo utilizando una moldura de madera labrada en un color muy suave y que en su interior contenga una fotografía minimalista muy natural, como la del ejemplo que proponemos:

 

La madera, la piedra y la piel son los materiales que nos acercan a la naturaleza y nos relajan

Imagen vía Natalie Cost - Moldura Ref. 070-A83

 

Ambientes diáfanos

Un espacio cerrado, abarrotado de objetos, puede ser como una losa para el espíritu. Sensación de caérsete la casa encima, claustrofobia y exceso de información visual: todo lo que NO necesitas para relajarte cuando llegas después de un duro día.

La Slow Home demanda espacios abiertos, aclarados, diáfanos. Ya dijimos que la sencillez era la norma. Necesitas abrir los espacios tanto como puedas para facilitar la circulación del aire, de la luz, de las personas.

 

Facilita la entrada de luz y aire en tu hogar con espacios abiertos y diáfanos

Imagen vía Estilo & Deco - Moldura Ref. 006-200

 

Rincones especiales

El objetivo del Slow Home es darte placer. La vida es dura y tú necesitas desconectar, y tu casa debe proporcionarte los espacios donde conseguirlo.

Por tanto, repiensa tu vivienda y busca lugares donde crear rincones especiales con funciones muy determinadas. Puede ser un rincón de lectura frente a una ventana, con su mesita, su lámpara y su portafotos. Puede ser un espacio de cocina donde todo está maniáticamente dispuesto para tu disfrute a la hora de cocinar. Puede ser una “mesita de los desayunos” estratégicamente situadas entre la cocina un gran cuadro que transmita mucha energía y la ventana con las mejores vistas para empezar el día.

Cada persona tiene los suyos.

 

Crea tu pequeño rincón especial para dedicarte por completo a tu hobbie preferido y así desconectar

Imagen vía El Mueble - Moldura Ref. 005-S48

 

Vivienda eco

Las características del Slow Home la ligan inevitablemente con la decoración eco-friendly. Y es que, si amamos la Naturaleza, si le pedimos que nos reconforte con sus frutos, ¿cómo no vamos a querer cuidarla?

La Slow Home, pues, es una casa sostenible en lo pragmático (energía, consumo) y en lo estético (reutilización de muebles, molduras sostenibles, wabi-sabi, materiales raw).

 

Una casa sostenible y con elementos reutilizados ofrece ya de por sí la calma que buscamos con esta tendencia

Imagen vía Desire to Inspire - Moldura de madera Ref. 274-222

 

Iluminación natural

Una Slow Home se alimenta del Sol. Y tú también deberías. Que el fluorescente y los LEDS queden circunscritos a la noche: buscamos la máxima luminosidad natural, lo que significa abrir espacios y potenciar toda la luz entrante disponible con los colores claros y los ambientes despejados de artificios y muebles sobrantes.

 

Ilumina tu casa con los rayos del sol tanto como puedas, pues la Slow Home se alimenta del Sol

Imagen vía Vintage & Chic - Moldura Ref. 274-219

 

Decoración emocional en tus cuadros y en tu casa

Home is where the Heart is”, cantaban los escoceses Wolfstone, y es una gran definición: es en nuestras casas donde vivimos las historias más íntimas, las que no conocen los de fuera, las que nos unen a lo largo de los años.

La tendencia Slow Home te invita a no esconder esos detalles sino a integrarlos en la vivienda, y en el recuerdo de tu vida. En esta decoración nada es superfluo, todo elemento tiene un carácter entrañable o con un valor sentimental o emocional para las personas que viven en la casa.

Los de fuera vendrán y no sabrán por qué tienes una copia de la Carta Magna enmarcada, o un cuadro de Jack Vetriano, o una máscara de Anonymous colgando, discreta, de una librería. Sólo tú sabrás que, imaginemos, una era de un viaje inolvidable a Inglaterra con tu pareja, otro la portada de un libro que marcó tu juventud, y otra el sello de tu participación en las protestas políticas que moldearon tu pensamiento.

Esa información, ese valor intrínseco, sólo lo sabrás tú.

 

Utiliza objetos decorativos que tengan valor sentimental y conviertan tu casa en un lugar profundamente tuyo

Imagen vía Nuevo Estilo - Moldura Ref. 001-911

 

Y así es como sabrás que estás en casa y todo está bien.