El estilo nórdico es, seguramente, “El Estilo” de nuestra época. Su expansión ha sido imparable durante años, empujada por su hermosa simplicidad y su funcionalidad esencial. Y, para qué negarlo, por la estética IKEA que ha transformado el mercado según unos patrones muy concretos, llenando nuestras paredes de cuadros de estética escandinava y de gallery walls geométricos.

El estilo nórdico es equilibrado, acogedoramente neutro, pulido, estético. Y sobre todo es muy amplio. Es decir, que admite muchos matices y variaciones. Puedes crear ambientes muy distintos partiendo en ambos casos de una base de estilismo nórdico, y eso es precisamente lo que te proponemos hoy.

Reformulemos el estilo nórdico, y veamos cómo inyectarle un suplemento de personalidad.

 

Usemos el estilo nórdico como base para añadirle nuestro toque personal, añadiendo matices y variaciones

Imagen vía Focus Maison - Moldura Ref. 001-D10

 

La incursión de los pasteles

El blanco es el rey de cualquier estilo nórdico, es la base que lo hace tan tranquilizador, luminoso y equilibrado. Pero no tenemos por qué limitarnos a los espacios total white ni a los combos blanco-negro-gris. Las nuevas tendencias nórdicas apuestan por los toques de color que salpiquen el espacio de matices, alegría y calidez hogareña.

Si bien hay tonos más sólidos (como el mostaza) que pueden entrar en este estilo sin romperlo, lo que mejor le sienta es una paleta de colores pastel. Rosados y anaranjados aportan calidez. Amarillos, verdes y azules, vitalidad y frescura. Pero siempre con ese tono bajo, diluido, que los hace fusionarse con el blanco para lograr un estilo nórdico más vitalista y espontáneo. Puedes introducirlos en tapicerías, pequeños detalles decorativos o en las molduras de tus espejos y cuadros.

 

Aprovecharemos los tonos pastel para aportar matices al estilo nórdico sin salirnos del equilibrio de su estética

Imagen vía Reform - Moldura Ref. 001-D04

 

Toque orgánico

La pasión de los escandinavos por lo natural es evidente: por algo el estilo nórdico bebe tanto de las molduras de madera con acabados naturales.

Pero podemos ir más allá. ¿Por qué limitarse al mobiliario y a la madera? Incorpora el mimbre a tu decoración: sillones, cestos, incluso espejos crean nuevas texturas y sensaciones. Y lo mismo con los tejidos: más allá del esparto y la rafia, en el norte de Europa empiezan a llevarse mucho las alfombras de yute, que proporcionan una sensación de rusticidad y natural fuera de lo común… por lo bien que encajan con el resto de la decoración nórdica.

 

Crea nuevas sensaciones en la decoración de tu casa incorporando elementos de mimbre y madera, para conseguir un ambiente más natural

Imagen vía Estilos Deco - Moldura Ref. 001-D15

 

Nórdicos por el Mundo

Desde que Ragnar Lodbrok saliera a navegar hacia el oeste en busca de aquellas tierras misteriosas que llamaban Inglaterra, los escandinavos han sido gente viajera y con curiosidad por las otras culturas (por suerte esa curiosidad dejó de venir acompañada de razzias vikingas hace más de un milenio).

Las casas nórdicas, pues, van incorporando a su estilo propio detalles o recuerdos de esos viajes a todas partes y a todas las culturas. La difusión de fronteras que está siendo macrotendencia este 2018 se refleja también en esta reformulación de lo nórdico hacia lo etnórdico, en la que un kilim, una lámpara, una alfombra, un cuadro, o cualquier otro detalle extraño (por ajeno) se convierte en parte de la vida y la historia de la casa, como lo es de la tuya propia.

Una buena forma de introducir la esencia del viajero es a través de grandes cuadros, con fotografías de partes diversas del mundo y que introduzcan nuevas sensaciones en nuestros proyectos de interiorismo.

 

La globalización, también en términos de interiorismo, permite la fusión de estilos decorativos diferentes

Imagen vía Ana Pla - Moldura Ref. 001-D18

 

Bienestar con textiles

Otro concepto nórdico que se ha popularizado con mucho éxito estos últimos años es el hygge. Esa sensación de confort y bienestar que tiene uno encerrado en casa, en su ambiente.

Es un concepto inicialmente pensado para el invierno (si ha de ser largo, ¿por qué no disfrutarlo en casa lo mejor posible?), pero que en realidad podemos aplicar todo el año. Se trata de poblar la casa con aquello que nos haga sentir mejor, que nos invite a sentarnos, a taparnos cuando toque, o a estirarnos con pereza en los momentos de descaso veraniegos.

Ese algo, claro, son los textiles. Bueno, no sólo, claro, pero es que los textiles son esenciales, son el vehículo que trae confort a tu casa. Alfombras ligeras, montañas de cojines, mantitas o incluso una rebequita para el frío (¿por qué no puede una prenda de ropa formar parte del atrezzo de tu vivienda acogedora?). Y cortinas que puedan cambiarse con la temporada: más consistentes y aterciopeladas para el invierno, más traslúcidas y vaporosas para el verano.

Siempre en materiales naturales, claro: algodón, lino, lana, etc.

 

Los elementos textiles son indispensables para conseguir que tu hogar transmita sensación de comodidad, por lo que no puedes olvidarte de las alfombras, cojines y mantas

Imagen vía Furnit-U - Moldura Ref. 001-D16

 

Las molduras para cuadros perfectas para reformular el estilo nórdico

En esta nueva evolución del interiorismo nórdico también es preciso repensar las paredes, y los cuadros, espejos y molduras con los que las vestimos. ¿Es indispensable ceñirnos al blanco-negro, o a la madera natural? En esta vida nada lo es.

Unas molduras de madera a medida como la referencia 001 es perfecta para un estilo nórdico por su simplicidad, pero este nórdico en concreto nos pide algo más de color. Por eso hemos preparado una nueva serie de acabados inspirados en los colores Pantone para esta primavera, en la que puedes elegir entre molduras para cuadros desde los tonos más neutros y pastel, hasta los más trendy.

A ti, ¿cuál te hace sentir más hygge?