Algo tiene el verano, algo tiene el verano que se abren las ventanas y nos llegan aires de todo el mundo. Se acerca el verano como el viento en las velas de un clipper transportando mercancías asiáticas a puertos europeos, como las corrientes marinas que impulsaban los barcos por el mundo entero llevando personas, culturas, mundos en miniatura. Todos estos estilos los podemos introducir en nuestros proyectos de interiorismo a traveés de la decoración y de los cuadros, molduras y espejos que utilicemos.

Se siente en el aire, esa fusión cultural que vivimos actualmente. El mundo del diseño no es ajeno: no en vano, una de las macrotendencias que impulsan el interiorismo este verano de 2018 es Affinity, un canto al multiculturalismo del siglo XXI, a un mundo interconectado en el que las fronteras se difuminan.

Ésta es nuestra apuesta estética para este verano: introducir otros mundos en nuestra casa.

 

Imágenes vía Pinterest

 

La decoración étnica bien entendida

Cuando hablamos de decoraciones étnicas hablamos de aquellas decoraciones que incorporan elementos de otras culturas, minoritarias o lejanas, todas aquellas que se salen de los cánones de nuestra cultura occidental, o incluso nacional.

Ahora bien, la apertura cultural que hemos vivido en las últimas décadas, con la globalización, han dado pie a un tipo de decoración étnica mal entendida, que tiene más de apropiación cultural por moda que otra cosa.

Incorporar estilos o elementos del mundo en tu casa no significa coger un objeto X y colocarlo en una estantería o en la pared sin más. Sin comprenderlo ni entender su significado, sin respetarlo. Una deco en la línea de Affinity no se limita a colocar una máscara africana en el despacho, un cuadro con un ideograma chino en el salón, y un buda en el jardín. O al menos, no sin comprender el auténtico significado de esos elementos.

Para que una casa respire integración y mestizaje no basta con el objeto de otra cultura: necesitas aprender de esa cultura. El enriquecimiento que eso supone va más allá de la simple decoración y se transforma entonces en forma de vida.

Si sientes que justo eso es lo que necesita tu casa, pero no tienes claro por dónde empezar, sigue leyendo, que te hemos preparado un resumen de estilos del mundo que seguro te va a inspirar.

 

Imagen vía Dicoro - Moldura Ref. 697-A95

 

Las esencias del Magreb entran en casa

 

Todos los elementos estilísticos de la deco de tipo norteafricano tienen su contexto en el entorno en el que nacen. Hablamos de decoraciones típicamente mediterráneas, de costa, en las que los encalados y el blanco predominan acentuados por índigos acuosos.

 

Imagen vía Mi Casa - Moldura Ref. 268-A58

 

El objeto fetiche es la alfombra marroquí. Y no como simple recuerdo de tu viaje a Fez o a Tánger, estos pueblos no producen estas bellas alfombras por casualidad. La alfombra suponía crear suelos de ensueño totalmente transportables, para estancias móviles que podían plantarse en mitad del desierto. La alfombra que elijas no es sólo para admirar patrones geométricos norteafricanos: cobra sentido al pisarla con los pies desnudos, incluso si debajo no hay arena sino el piso de tu casa.

 

Imagen vía Plus Arquitectura - Moldura Ref. 685-A14

 

Los elementos metálicos son otro clásico. Los pueblos árabes y beréberes son auténticos maestros de la orfebrería, su trabajo es delicadísimo y sus filigranas inconfundibles. Si optas por una lámpara, una tetera, un gran espejo o una buena moldura para tus cuadros, apuesta a lo grande y elige el más hermoso que encuentres, el que más te guste. No busques las simples formas típicas de una lamparita árabe para poner una vela: haz que cualquier visita acabe admirando la destreza orfebre de estos pueblos.

 

Para más detalles: La esencia de la decoración marroquí: Tánger

 

Adentrándose en África

 

La decoración étnica africana es una de las que más fácilmente puede caer en tópicos etnicistas. Combatirlo es muy fácil si sabes cómo. Los cuatro ejes:

 

  1. Enmarcar fotografía documental de gran formato: étnica o naturalista, a todo color o en blanco y negro, pero siempre descomunal, abriendo ventanas hacia el continente africano transmitiendo ese aire aventurero y enseñándonos sus secretos, sus tradiciones, sus tribus, su entorno.

 

Imagen vía Decofilia - Moldura Ref. 059-000

 

  1. Lujo primitivo: El regreso a los orígenes es una tendencia recurrente, y en la perspectiva africana regresamos no sólo al primitivismo de las primeras culturas, sino al de la cuna de la humanidad. El útero del que salimos todos. Eso se refleja en materiales totalmente raw, superficies terrosas, orgánicas, en las que incluso el oro tiene cabida siempre que no avasalle y esté trabajado de forma artesanal. Esto lo podemos ver en las molduras utilizadas para enmarcar cuadros, molduras que acompañan a la obra artística dándole este punto de naturaleza mística que tiene África.
  2. Colores terrosos: La paleta cromática es otra forma de acercarse a África. Curiosa, porque dentro de África conviven muchos ecosistemas diferentes, con muchos colores de base diferentes. Pero en el imaginario social los colores africanos son más bien ocres, marrones, colores terrosos. Que puedes empujar hacia el blanco (beiges y huesos) o hacia el negro y matices oscuros-cálidos.
  3. Maderas africanas: La forma más fácil de introducir África en tu casa es con un mueble o con un gran espejo enmarcado con una moldura ancha de madera raw. Son espectaculares e inconfundibles: las maderas como la caoba, el wengué o el panga-panga, trabajadas de forma artesanal, irregular, te envían a África de forma instantánea.

 

Imagen vía Home But - Moldura Ref. 552-258

 

¿A que ya tienes algunas ideas o elementos que incorporar en tu casa? Pues no te pierdas el siguiente artículo, porque nos faltan aún muchos estilos del mundo por recorrer y muchas molduras para enmarcar cuadros que descubrir.