En el este de Europa existe un folklore muy particular, que en lo visual es excepcionalmente colorido, vitalista y naturalista. Se trata de un estilo con un fuerte espíritu gypsy, de esencia nómada, y como buen nómada, este estilo ha cruzado muchos charcos hasta impregnar zonas tan lejanas como Australia o Estados Unidos.

 

En este último país, en los años 60, el folk gypsy transmitió sus flores y sus estampados al movimiento hippy, dándole ese toque inconfundible que lo hace tan atractivo incluso hoy, más de medio siglo después, cuando todos aquellos sueños e ideales ya se han desintegrado en el Mercado. Sólo este 2019, ya lo hemos visto impregnar con su vitalidad tendencias como Super Solarium.

 

Para los nostálgicos, para los espíritus libres y creativos, para los psiconautas, los artistas y los más liberales, la nueva decoración folk es la forma de dar salida estética a toda esa vitalidad y el deseo de cambio que llevan dentro. Si tú eres uno de ellos o ellas, no te pierdas estos 8 puntos clave.

 

Moldura Ref.: M-335-R80​

 

8 puntos clave del estilo Folk

 

1 - Los colores

La paleta cromática no ofrece dudas: contra más vivos y variados sean los colores, mejor. Rojo, verde, azul, violeta, naranja y amarillo se amontonan en un alegre caos cromático que puede llegar a saturar.

 

El folk bebe de la naturaleza más pura, y sus colores tienden a lo básico: colores primarios y secundarios son lo corriente, mientras que los tonos matizados son casi inexistentes.

 

Moldura de madera Ref.: M-335-754

 

2 - Los materiales

Este folk nos llega desde uno de los corazones rurales de Europa, y eso implica materiales naturales y, en cierto punto, bastos. Cueros, cerámicas, lanas y maderas son el cuarteto perfecto para combinar en el torbellino de colores de la habitación.

 

Imagen vía: Bohemian Design - Cuadro enmarcado con moldura de madera Ref.: M-268-222

3 - Las flores como leitmotiv

El estampado floral es un must, la flor es la esencia del estilo folk de Europa del Este. Todo vale: pintadas en madera, estampadas en un papel pintado, decorando cerámicas, protagonizando bordados y coronas, o sencillamente vivas, en bouquets y centros florales que alegren y aromaticen la estancia.

 

Cuadro enmarcado con moldura Ref.: M-335-751

 

4 - Amor y libertad como filosofía de vida… y de decoración

El auténtico amor no conoce ataduras. Ese concepto es el que transmite este folk, es lo que impregnaba la corriente hippy, y es lo que impulsará esta nueva decoración en tu casa.

 

Olvídate de las reglas estéticas: estás decorando para tu placer y comodidad, no para un reportaje. Es tu casa, y en tu casa tienes aquello que amas. Los objetos nos son valiosos no por cuánto dinero costaron, sino por las personas y vivencias que asociamos a ellos. La concha de aquella playa en la que hiciste el amor por primera vez con la persona que amas, una tela pintada por tu hija de cinco años, la colección de fotos con tus mejores amigos.

 

Decorar con estilo folk es traducir tu forma de sentir a tu forma de decorar lo que te rodea: con amor y plena libertad.

 

Imagen vía: The Wishing Trees - Cuadro enmarcado con moldura de madera Ref.: M-217-214

 

5 - Un estilo graduable en su intensidad

¿Demasiado colorido y demasiado atiborrado? No te preocupes, en este estilo sólo es imprescindible el amor libre, lo demás es graduable y adaptable.

 

En un estilo, digamos, minimalista, no tienes muchas opciones, porque si empiezas a llenarlo deja de ser minimalista. Con este estilo ocurre lo contrario: responde sólo a tu forma de ser realmente, y si te va el exceso, puedes darle exceso. Pero si no es lo tuyo y buscas algo más equilibrado, puedes “despejar” la habitación conservando algunos elementos centrales o icónicos, que harán igualmente el trabajo de sus compañeros desaparecidos.

 

Por decir algo: deja los cojines floreados de tu abuela hippy pero simplifica la cortina, o dale protagonismo a un gran y colorido tapiz enmarcado en el centro de una pared de colores neutros.

 

Imagen vía: Athropologie  - Cuadro enmarcado con moldura Ref.: M-217-S40

 

6 - Tesoros de viaje

Las personas de espíritu gypsy son viajeras natas, y cuando llevan demasiado tiempo estáticas, empiezan a picarles los pies y a sentir ese wanderlust que te empuja a reiniciar tu vida en otro país, o al menos, a visitarlo y sumergirte en él.

 

Si has leído hasta aquí, seguramente seas una de esas personas, y seguro que conservas muchos recuerdos de tus viajes. Pues no te cortes: úsalos todos. Cada uno de estos tesoros encierra un momento feliz de tu vida descubriendo otras gentes y otros sentires.

 

Imagen vía: Mr. Tungsten - Moldura Ref.: M-335-751

 

7 - Los cuadros perfectos para este estilo

Darte una norma para los cuadros en un estilo folk sería un contrasentido. La única norma es que signifiquen algo para ti, o transmitan una emoción deliberada. Una fotografía de gran formato de una garza imperial o de una rana a punto de saltar es tan adecuada como una curva fractal, los paisajes de acuarela que compras por sistema en cada viaje, o los óleos de tu hermano pintor.

 

Pero si hablamos de qué tipo de cuadros encajan más naturalmente en este estilo, lo tenemos claro: bordados. Aprovechando su habitual tamaño mini, puedes meterlos en tus portarretratos y reconvertir por completo el look & feel de tu casa.

 

Portafotos con moldura de madera Ref.: M-240-214

 

8 - Molduras ideales para decoración folk

Seleccionar las molduras para este estilo es bastante más sencillo que elegir el contenido de la obra: ya hemos dicho que buscamos lo básico, lo natural y lo artesanal.

 

Molduras de colores decapados, como los modelos 217-214, 217-S40 o 240-214 encajan con cualquier entorno.

 

También las molduras grabadas con un toque más artesanal y menos sofisticado, como la 368-223 o la 368-163, se integran de maravilla en estas decoraciones.

 

Cuadro enmarcado con moldura de madera labrada Ref.: M-368-163

 

Ya tienes las 8 claves para una decoración folk que revele tu yo más profundo y auténtico. Ahora sólo tienes que ponerle todo tu amor, y empezar a decorar con libertad.

 

¡Que lo disfrutes!