La arquitectura, la organización y decoración de interiores, y la forma misma de vivir, adopta miles de formas diferentes en todo el mundo. Hoy, globalización mediante (para bien y para mal), muchas de esas formas entran en contactos unos con otras, creando propuestas imprevistas, y fusiones de estilo más que interesantes.

Hoy queremos introducir un poquito de aroma japonés en casa, así que os vamos a hablar de una corriente que poco a poco se va esparciendo por el mundo.

Se trata de la decoración inspirada en la Minka japonesa. Sigue leyendo, y descubrirás la esencia de estos edificios, y cuáles de sus elementos puedes adaptar.

 

Cuadro enmarcado con moldura de madera Ref.: M-726-D17

 

Viaje al Japón interior

Cuando pensamos en arquitectura japonesa imaginamos siempre sus clásicos castillos, o sus templos. Pero la arquitectura civil tiene también unas características muy concretas e interesante.

En el pasado, una Minka (una “casa para la gente” o “casa de la gente”) era una vivienda privada para las castas no Samuráis: campesinos, artesanos y comerciantes. Hoy ha perdido ya esa connotación, y para la sociedad moderna una Minka es cualquier vivienda antigua tradicional.

¡Aunque dependiendo de la región las hay de estilos muy diferentes!

Sin embargo, todas comparten una serie de elementos que son muy interesantes para introducir en casa:

 

1 – Simplicidad ante todo

Las casas rurales japonesas eran para personas con pocos recursos, por lo que la austeridad era la norma. La construcción en sí es de madera, bambú y hierba, con ocasional refuerzo de piedra o arcilla.

Pero es en los interiores donde la austeridad se convierte en magia: espacios amplios, con muy pocos elementos decorativos, pero extremadamente significativos.

Este amor por la sencillez y la naturalidad de la existencia material ya la vimos con la tendencia wabi-sabi, y guía también esta decoración.

 

Imagen vía: Cote Maison - Moldura de madera Ref.: M-726-789

 

2 – El calor y el té son centrales

La iluminación era cara para los habitantes de las Minkas tradicionales, y a menudo la única luz artificial era la del único fuego de la casa, en torno al cual se organizaba la vida familiar. Precisamente los techos de las Minkas son muy apuntados no sólo para mejor resistencia a la lluvia, sino para “dirigir” la salida de humos en casas que no tenían chimenea.

En ese fuego es donde reinaba la tetera, otro elemento icónico de la vivienda japonesa en general.

Y es posible que no puedas tener un fuego en mitad de la casa, pero un rincón o centro protagonista para tu mejor juego de té, eso no puede faltar.

 

Imagen vía: Hey Big Cheese - Moldura Ref.: M-726-D12

 

3 – Ventanas a la naturaleza

Las casas Minka estaban en áreas rurales, por lo que todas sus ventanas daban a un paisaje natural, en el que el verde era el tono dominante.

Si vives en ciudad, esto te va a ser complicado de replicar. Pero puedes conseguir un resultado muy estético plagando ventanas y balcones con macetas y plantas frondosas. Te va a requerir algún cuidado, pero a cambio te proporcionará calma, reflexión, frescura, y una ostensible mejora del panorama.

 

Imagen vía: Yonezawa Shinichi - Cuadro enmarcado con moldura Ref.: M-726-D16

 

4 – El valor de la penumbra

En la arquitectura Minka, la penumbra tiene un valor. No son casas especialmente luminosas, y la entrada de luz por las ventanas crea efectos misteriosos que, al estar en un espacio doméstico y familiar, transmiten calma y frescura.

Los colores del interior siempre han de ser naturales: huimos de las estridencias y los alardes para apostar por tonos oscuros tanto en paredes como en tejidos y materiales. La madera envejecida es un buen ejemplo.

 

Imagen vía: Daniella Witte - Cuadro con moldura Ref.: M-726-D17

 

5 – Traslado a lo actual

Todo lo que explicamos, se entiende en el contexto real de una casa occidental corriente. Del estilo Minka, la mayoría puede tener casas unifamiliares de tejado a dos aguas en mitad de la naturaleza, todo en madera, con su fuego y su tetera en la estancia principal y sus paneles de papel de arroz…

Se trata de coger X elementos e introducirlos en nuestra realidad decorativa: el grado de “orientalidad” dependerá de la cantidad de elementos que logres adaptar, y el acierto a la hora de elegirlos.

Por ejemplo: un juego de té como elemento central en la mesa baja del salón sin duda bebe del espíritu Minka. Pero si ese juego de té es el que te pondrían con el té con pastas a las 17:00 en Londres, pues nadie salvo tú sabrá de dónde viene la inspiración.

Si utilizas un juego de té oriental, la historia cambia por completo.

Así mismo, no hay por qué rehuir lo contemporáneo ni en los objetos ni en los materiales: buscamos una fusión, no una recreación histórica.

 

Imagen vía: Only Deco Love - Moldura de madera Ref.: M-726-D18

 

6 – Cuadros para este estilo

Si queremos recrear un espacio japonés/minka, pero no disponemos de los elementos adecuados para ello, los cuadros son un sustitutivo excelente que puedes usar en la dirección que quieras.

Si tu juego de té no es suficiente para explicar cuánto te apasiona la cultura japonesa del té, puedes llevar ese motivo a tus cuadros.

Si no hay suficiente naturaleza en tus ventanas, puedes añadir tantas “ventanas verdes” como quieras con las pinturas o fotografías adecuadas.

Luego, claro, siempre puedes usar cuadros y molduras para remitirte a lo claramente oriental.

 

Cuadro enmarcado con moldura de madera Ref.: M-726-D37

 

Tipografía japonesa

Los ideogramas asiáticos son todos realmente intrigantes, pero la tipografía japonesa tiene un algo que la hace realmente especial.

Es, en sí misma, arte.

Elige los conceptos que quieras transmitir, y hazte con los ideogramas adecuados para orientalizar tus paredes y todo el ambiente Minka de casa.

 

Marco con moldura Ref.: M-726-789

 

Tintas y acuarelas asiáticas

Las acuarelas asiáticas tienen un estilo muy particular, y los dibujos en tinta son únicos, transmiten una sensación incomparable de belleza austera que casa maravillosamente con el espíritu Minka que quieres transmitir, porque:

 

  • Son sencillos (tinta sobre un soporte).
  • Son orgánicos.
  • Juegan con la luz y la oscuridad, el blanco y el negro.

 

Moldura de madera Ref.: M-726-550

 

No necesitas un tejado a dos aguas para resistir las nevadas del interior de Japón, ni una hoguera en mitad de la casa. Para trasladar la esencia del espíritu Minka a tu casa, te basta con estos puntos anteriores… y una auténtica curiosidad y amor por la cultura japonesa, y todo lo que podemos aprender de ella.